Departamento de Derecho Penal y Criminología

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Actualidad
13 de mayo de 2026

Que la falsa ciencia no arruine otra vida: Sobre el Síndrome del Bebé Sacudido. Parte II.

Por una injusticia, Robert Roberson lleva 24 años en el corredor de la muerte esperando su ejecución.

En la anterior entrada veníamos hablando de Robert Roberson, un hombre injustamente condenado por la muerte de su hija de 2 años. Un hombre condenado como consecuencia de afirmaciones de peritos médicos que, sin base científica suficiente, sostuvieron que la muerte se había producido por el Síndrome del Bebé Sacudido (SBS) –un diagnóstico tan poco fiable como frecuente en las últimas décadas-.

Y aunque en su nombre se generaron miles de condenas, la comunidad científica no tardó en notar que algo andaba mal. Por un lado, porque la evidencia empírica en la que se basaban quienes proponían el SBS era escasa y de baja calidad (Donohoe, 2003), y por otro, porque la triada de signos no sólo podría ser generada por sacudidas violentas, sino también por infecciones, eventos de hipoxia, traumas accidentales, trastornos metabólicos y otras causas no identificadas (Squier, 2008; Elinder, G., Eriksson, A., Hallberg, B., Lynøe, N., Sundgren, P., Rosenberg, J, 2017 y muchos otros)

Pero la cosa era tan grave que el propio precursor de la tesis, Norman Guthkelch –el mismo precursor de la tesis–, tuvo que aclarar que su teoría sólo pretendía evitar que los padres sacudieran a sus hijos como método para calmarlos o disciplinarlos. No más que eso. Por eso señaló:

“Estoy francamente perturbado de que lo que yo pretendía como una sugerencia para evitar que los niños fueran involuntariamente lesionados, ahora se haya convertido en una excusa para enviar a prisión a padres inocentes” (Guthkelch, 2013).

Pero hay más. Muchos de los médicos que opinaron en favor de la acusación, tras el vuelco científico, también se retractaron. Algunos en privado, otros en público y, los más valientes, directamente ante tribunales pidiendo la liberación de quienes consideraron culpables (NBC News, 2025).

En algunos procesos el sistema tomó esos llamados en serio y permitió que se hiciera justicia, aunque tardía. Uno de esos casos fue el de Audrey Edmunds, una niñera condenada durante 11 años por la muerte de una bebé de 7 meses. La prueba: la supuesta ciencia del SBS. Pero años después una corte concluyó que las afirmaciones médicas no tenían fundamento científico, revocó la condena y ordenó un nuevo juicio en el que Edmunds fue declarada inocente (State v Edmunds, 2008).

En otros casos, la justicia no ha llegado aún.

¿Y qué pasó con Roberson? A la fecha lleva 24 años en el corredor de la muerte esperando su ejecución. Sin embargo, cuando esta estaba programada, una Corte ordenó suspenderla mientras se escuchaban a abogados, médicos y activistas que alegan su inocencia. Hoy su destino sigue en vilo (Texas Tribune, 2026).

Y aunque muchos esperamos que Roberson sea liberado, pocos en Latinoamérica alzan la voz en contra de las apreciaciones que médicos legistas, sin suficiente base científica, aún presentan en juicio. Por eso, si algo buscan estas entradas es generar conciencia sobre el riesgo que implican las afirmaciones especulativas de todo tipo de peritos y sobre la necesidad de que los litigantes las confrontemos con rigor y profundidad.[1]


[1] Bibliografía: Caffey, (1972). On the theory and practice of shaking infants: Its potential residual effects of permanent brain damage and mental retardation. American Journal of Diseases of Children, 124(2), 161–169; Donohoe, (2003). Evidence-based medicine and shaken baby syndrome: Part I—Literature review, 1966–1998. American Journal of Forensic Medicine and Pathology, 24(3), 239–242; Elinder, G., Eriksson, A., Hallberg, B., Lynøe, N., Sundgren, P., Rosenberg, J., & Squier, W. (2017). Insufficient evidence for ‘shaken baby syndrome’ – A systematic review. Acta Paediatrica, 106(7), 1021–1027; Guthkelch, N. (1971). Infantile subdural haematoma and its relationship to whiplash injuries. British Medical Journal, 2(5759), 430–431; Guthkelch, 2013. Dr. Norman Guthkelch, Still on the Medical Frontier. Entrevista de Sue Luttner; Innocence Project. (2025). Case profile: Robert Roberson; NBC News. (2025). Experts who once backed “shaking baby” science now fight to free imprisoned caregivers; State v. Edmunds, 308 Wis. 2d 374 (Wis. Ct. App. 2008); Squier, W. (2008). Shaken baby syndrome: The quest for evidence. Developmental Medicine & Child Neurology, 50(1), 10–14; Texas Tribune. (2025). Robert Roberson execution blocked by Texas Court of Criminal Appeals.