Debates Penales Contemporáneos
9 de julio de 2025
¿Hacia dónde va el derecho?
Aunque persisten pilares clásicos del Derecho, hoy su pulso se mueve al ritmo de pequeños relatos que reflejan una sociedad diversa, fragmentada y en constante transformación.
Es difícil prever el rumbo que tendremos que recorrer en materia jurídica en los próximos tiempos. No obstante, deseo plantear una tesis basada en mi experiencia en el ejercicio del Derecho y en el análisis de la evolución de la teoría social, y algunas de sus disciplinas como la sociología o la filosofía.
El Derecho —y su estudio— se desarrollará en torno a lo que vaya sucediendo con la teoría social y el estudio de la sociedad, pues el Derecho, como ciencia y como práctica, se encuentra directamente vinculado a la sociedad donde tiene vigencia, recibiendo su influencia y, al mismo tiempo, moldeándola.
Hasta ahora, lo que conocemos del Derecho como ciencia y su estudio han estado íntimamente ligados a la visión de la ciencia social sobre Estado y la sociedad. Y esta visión, no cabe duda, ha dependido del estado de la sociedad y el mundo, y la forma como, por ejemplo, la filosofía ha hecho suya la sociedad.
Desde el racionalismo e individualismo de Descartes se gestaron discursos totalizantes y holísticos sobre el Estado y el Derecho, verdaderos sistemas de pensamiento; filósofos como Kant, Hegel y la escuela del idealismo alemán (junto con otros filósofos de la modernidad) crearon modelos jurídicos y de justicia basados en conceptos históricos como la libertad, la igualdad y la solidaridad, las ideas de la revolución francesa, que estos filósofos celebraron como “el acontecimiento más hermoso de la historia”.
La modernidad fue un proceso marcado por la secularización, el predominio de la razón y la idea del hombre libre, en donde el sujeto era el centro del pensamiento y el Derecho giraba en torno al ser humano. Estas ideas, que influirían en la noción del Estado Social de Derecho, las podríamos definir con Jean Francois Lyotard como “grandes narrativas”. Así, las observaciones de la teoría social guiaron el rumbo del Derecho y de su estudio[1].
Como dijo Nietzsche: “Dios ha muerto”, o Berman: “todo lo sólido se desvanece en el aire”. Más allá de su sentido gramatical, utilizo estas frases para acentuar un cambio en la centralidad del pensamiento. Los fundamentos del discurso ilustrado y humanista han venido transformándose en la teoría social de la posmodernidad, con el abandono paulatino de categorías tradicionales como el individualismo, adoptando ideas sociales menos generales, enfocadas en sistemas y comunicación, pequeños relatos han dicho los filósofos del posmodernismo. A finales del siglo pasado, Niklas Luhmann propuso una teoría de la sociedad a partir de la teoría de los sistemas, lo que sugiere una macroexplicación social, basada en nuevos sistemas y subsistemas, todos autónomos y que comunican.
La posmodernidad implica un cambio de época con contornos aún imprecisos, donde desaparece un criterio único de verdad y surgen sistemas de valores disímiles. No hay nuevas filosofías generales con pretensiones generales, hay deconstrucción de las existentes acudiendo a rasgos actuales como el respeto a los proyectos sociales e individuales, la diversidad, la tolerancia hacia distintas opciones sociales y los discursos sobre la sociedad y su realidad, de esa forma respeto por el caos, el riesgo, el conflicto, la globalización, la tecnología[2], los medios de comunicación y las redes sociales, elementos antes negados o no considerados por los meta relatos.
En mi opinión, el Derecho se ha venido moviendo hacia allá. Mantenemos unas ideas de Estado y de Derecho que ni claudican, ni están maduras para claudicar pues hacen parte de la esencia de toda sociedad organizada, pero dedicamos esfuerzos argumentativos en derecho para temáticas parciales: feminismo, derechos de las minorías[3], los derechos propios de los fenómenos migratorios, los derechos emergentes, y nos preocupamos mucho por el significado e impacto de la tecnología en el derecho.
Mientras la posmodernidad abra espacios para pensar y los meta relatos no permitan explicar esa realidad, o no directamente por lo menos porque no han estado enfocados en esas realidades, el derecho seguirá avanzando hacia allá.
[1] Teorías sociológicas como las de Marx, Durkheim o Weber intentaron entender también la modernidad.
[2] Elementos fundamentales del nuevo paradigma.
[3] Como grupos étnicos, comunidad LGBTI, etc.