Apología del derecho a la defensa penal
El defensor equilibra el inmenso poder penal del Estado y se asegura que la decisión judicial sea el resultado de un riguroso conflicto de teorías contrarias.
El defensor equilibra el inmenso poder penal del Estado y se asegura que la decisión judicial sea el resultado de un riguroso conflicto de teorías contrarias.
El dolo del determinador debe dirigirse a provocar en el inducido la decisión al hecho típico, y abarcar, a grandes rasgos, la representación de su ejecución[1]. Este dolo debe comprender, como mínimo, las dimensiones esenciales del injusto del hecho del autor[2], porque al momento de instigar no hay forma de […]
Parece que las grandes discusiones dogmáticas ya no llaman la atención de la academia, del litigio y de la judicatura